Por cada ºC en que se incrementa la temperatura de un edificio o vivienda, el consumo energético aumenta en un 7%, al igual que el gasto en calefacción y las emisiones de CO2, según informa el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE). Por ello, para saber cómo ahorrar en el consumo de gas, el principal consejo es ajustar el encendido de la calefacción al horario real de ocupación de las viviendas y apagarla por la noche. De hecho, señalan que con 15-17ºC es suficiente para dormir con confort. 

El aislamiento es un punto clave para ahorrar energía. Sin un buen aislamiento no conseguiremos que nuestro sistema de calefacción sea eficiente y nos permita un ahorro de energía y dinero. De hecho, los expertos consideran que una vivienda con un buen aislamiento térmico puede llegar a ahorrar hasta un 30% de energía, informa Expansión. Además de ello y con el objetivo de evitar excesos en el consumo de calefacción durante los meses más fríos, le ofrecemos una serie de consejos para ahorrar energía y dinero en calefacción:

  1. Una temperatura de 21ºC es suficiente para mantener el confort de una vivienda. Según añade Expansión, para dormir, la temperatura recomendada va de los 15 a los 17 grados. Además, las temperaturas superiores a los 23 grados resecan el aire y provocan sensación de incomodidad.

  2. Apague la calefacción mientras duerme y por la mañana espere a ventilar la casa y cerrar las ventanas para encenderla.

  3. Ahorre entre un 8 y un 13% de energía colocando válvulas termostáticas en radiadores o termostatos programables, son además soluciones asequibles y fáciles de colocar.

  4. Reduzca la posición del termostato a 15ºC (posición “economía” de algunos termostatos), si se ausenta por unas horas.

  5. No espere a que se estropee el equipo: el mantenimiento adecuado de la caldera individual le ahorrará hasta un 15% de energía.

  6. Cuando los radiadores están sucios, el aire contenido en su interior dificulta la transmisión de calor desde el agua caliente al exterior. Este aire debe purgarse al menos una vez al año, al iniciar la temporada de calefacción. En el momento que deje de salir aire y comience a salir sólo agua, estará limpio.

  7. No deben cubrirse los radiadores ni poner ningún objeto al lado, porque se dificultará la adecuada difusión del aire caliente. Colocar la colada encima de los radiadores no solo llena el aire de una humedad incómoda; reduce la eficiencia energética de su calefacción y consume más energía.

  8. La colocación de alfombras permite reducir la pérdida de calor por el suelo. Por otro lado, los aislantes detrás de los zócalos permiten evitar fugas y mantener una sensación térmica ideal para el ahorro en el consumo de gas.

  9. Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire. Es fundamental ventilar bien la casa para evitar la acumulación de gases y humedades, tanto en invierno como en verano.

  10. Cierre las persianas y cortinas por la noche: evitará importantes pérdidas de calor. Es importante aprovechar al máximo las horas de sol dejando entrar los rayos a través del cristal de la ventana durante el día, por aquello de que la luz es calor. Y, es igual de importante, cerrarlas por la noche para reforzar el aislamiento.

  11. Reforzar el aislamiento térmico de las paredes, suelos o techos a través del estuco sintético para reducir filtraciones de aire. En su defecto, también se pueden utilizar soluciones más sencillas como pinturas que reflejan la luz y consiguen mantener el calor.

MANTENER LA TEMPERATURA A 21ºC, EL MANTENIMIENTO DE LA CALDERA O REFORZAR EL AISLAMIENTO TÉCNICO SON ALGUNAS CLAVES PARA EL AHORRO DEL CONSUMO DE GAS.”